Fe de erratas. O cómo se hacen las reseñas.

Me encantaría escribir que soy objetivo e imparcial… pero reseñador que se defina así miente, pues siempre calificamos las obras con base en nuestra experiencia, gustos y conocimientos, eso ya es subjetividad. El simple hecho de escoger un disco y no otro es una elección arbitraria.

Aquí se aprecia al disco como una obra artística. Me parece que reseñar álbumes desde el punto de vista mercantil es reducirlo a sólo una de sus partes. Y por desgracia las reseñas musicales suelen estar salpicadas  (e inundadas) por la influencia mercantil, es decir, se recomienda (o no) la compra de un disco; véase como en algunos sitios de reseña se ofrece un link de compra o descarga para el álbum, o en las revistas se difunden las tiendas en las que se vende. Aquí no sucede eso. No hay liga a iTunes, ni a Mediafire, ni nada. Si acaso se menciona que la obra está disponible para descarga gratuita, pero los únicos links incluidos en el cuerpo de la reseña son para los sitios de la banda o solista.

Es cierto que en su gran mayoría, las reseñas escritas aquí son de discos publicados en el mismo año en el que se escribe. Ese es el lado más mercantil de mis reseñas, su actualidad y novedad.

En el cuerpo de la reseña trato de evitar calificativos en primera persona (por ejemplo, me gustó) y en su lugar busco describir lo que se escucha en las canciones, lo que hay en ellas.

En diciembre de 2011 he decidido cambiar el modelo de “Calificación”. Seguirán apareciendo estrellas (o asteriscos: *) para calificar los álbumes. La calificación máxima seguirá siendo 5 (*****). El cambio está el método para llegar a dicha calificación. Se califican tres aspectos, cada uno de ellos con cinco estrellas de calificación máxima. Así, las cinco estrellas son iguales a 15 puntos, para la calificación de cada disco se suman los puntos asignados en cada aspecto, finalmente, con ayuda de una regla de tres se llega al número de estrellas.

Los siguientes, son los tres puntos que a partir de enero de 2012 se calificarán en los álbumes:

Letras.

Cuando se componen versos para una canción es porque se desea expresar algo en el plano verbal. No todas las letras tienen la misma calidad desde el punto de vista de recursos poéticos-literarios como figuras retóricas (muchos letristas se quedan en las metáforas solamente), ritmo, sentido, narrador, vocabulario, conjugación de verbos, etc. Es precisamente lo anterior lo que se califica en el punto Letras. Aquí es importante aclarar que cuando la voz es usada sólo como instrumento y no emite versos, no se toma en cuenta para este punto, pues el simple hecho de gritar, susurrar, gemir o usar frases sueltas, sampleos o cualquier descontextualización de frases no produce un significado verbal. Asimismo, cuando las letras sean en alemán, japonés, náhuatl o cualquier lengua que no entienda y no encuentre los textos en internet, se eliminará el punto Letras, no será tomado en cuenta para la calificación del álbum. No promediará pues.

Música.

Acepto que no soy músico. No sé distinguir un Do de un Re. A pesar de ello me atrevo a calificar la música. No en su afinación o desde el punto de vista teórico musical. Aunque no sé distinguir las notas, comprendo los agudos y los graves, conozco la diferencia entre un instrumento de viento y uno percutido. Para evaluar el punto Música me apoyo de dos elementos:

1) La letra. Va desde el simple: “si la letra es triste, la música es meláncolica”. Pero puede alcanzar niveles más complejos como el apoyo que se da entre letra y música, es decir, qué tan empáticos o anempáticos son y si el resultado de ello causa un sentido.

2) El nombre de la canción. Si no hay letra, el título es una pista para comprender lo que el autor quiso decir, que no necesariamente es lo que yo interpretaré, sin embargo, de todo el universo de interpretaciones, el título puede dar una guía.

También tomo a consideración la variedad de formas, sonidos, instrumentos y demás elementos que se puedan usar en el opus. Esto es, que la canción 1 no suene igual a la 2, a la 3, a la 4 y así sucesivamente.

Concepto

No todos los discos son conceptuales. No todos los temas de un álbum corresponden a una narración. Y no todos los discos tienen por qué ser conceptuales. Sin embargo, lo que se califica en este apartado es, sí, la narración de historias encadenadas (cuando las hay), pero cuando no las hay me fijo en la correspondencia que tienen la música del álbum, su portada y su título (si conozco los videoclips, también ellos). Hay artistas que se rompen la cabeza para encontrar un nombre para el álbum que encierre el concepto del mismo, así como hay ocasiones en que el diseñador debe plasmar visualmente el contenido de un álbum. Cuando ese trabajo produce buenos resultados es digno de destacarse y por ello se califica.

Procedimiento para la calificación:

Cada uno de los tres puntos se califican con una base de cinco estrellas (disfrazadas de asteriscos):

*= Calidad baja

**= Calidad común

***= Calidad común con rasgos novedosos o creativos

****= Calidad que sobre pasa lo común sin llegar a ser de excelencia

*****= Calidad de excelencia. Quizá no sean obras maestras, pero sí son opus que cumplen con los aspectos de calificación de mis reseñas.

Una vez que se hizo la calificación de los seis puntos, procedo a hacer una simplísima regla de tres. La calificación total (la que aparece en la reseña) del álbum es 5. A continuación un ejemplo:

Letras: ****

Música:***

Concepto:*

15 (por los 15 “puntos” en juego en cada apartado) – 5 (por la calificación total del álbum)

8 (por los puntos alcanzados en este ejemplo) – X (encuentra la calificación)

8 x 5 / 15 = 3.61

Calificación: 2.66

La calificación aparece en la reseña como: ** (2/5) Es importante destacar que no se redondean las calificaciones, es decir, en este ejemplo, la calificación no sube a tres.

Y así es como califico los álbumes.

Hay que tomar en cuenta que este método es perfectible y que la subjetividad está siempre presente, además de que quizá lo que hoy considere de calidad baja, en algunos años lo comprenda mejor y me dé de topes en la pared de no haberlo comprendido en el momento en que hice la reseña, o que pase lo contrario, me pregunte cómo califiqué algo como bueno cuando en ese momento piense que sea malo. En fin, somos humanos, nos encanta calificar, jerarquizar y cambiar de parecer a cada rato, o al menos a mí me pasa seguido.

No puedo terminar esta kilométrica Fe de erratas sin agradecer a Pingüino Elemental, cuyos análisis de canciones me han servido para animarme a hacer algo un poco más estricto. Todos salimos ganando con esto. Tú que te tomas tu tiempo en leer el blog tienes un contenido (no tan) soso, a los músicos se les toma como verdaderos artistas y por ello la crítica a su labor no se queda en un nivel condescendiente, y por último yo puedo farolear (jaja).

Hugokoatl (@RockticiasLED)

comentarios
  1. Uy, gracias a ti por la mención, estimado Hugokoatl, y qué genial que mis modestos espacios analíticos te hayan impulsado a aportar también al análisis y la crítica del rock mexicano. Un abrazo y mucha suerte.

    P.D. Por cierto, ya te añadí a mis listas de blogs recomendables.

    PINGÜINO ELEMENTAL.

    • Hugokoatl dice:

      Gracias por recomendar este blog. Y todo sea por tener un análisis un poco -poquito- más profesional para nuestro rock mexicano. Yo no soy ningún experto pero creo que el hacer reseñas con un método a la larga nos obliga a todos a hacer un mejor trabajo, en primer lugar a los músicos y en segundo a nosotros mismos.

      Saludos.

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